Receta del restaurante Etxanobe de natillas de puerro y albóndigas de anchoa

Receta de natillas de puerro con albóndigas de anchoa

Es curioso que el mejor lugar para conservar en óptimas condiciones los puerros, sea la propia tierra. Plantados, los puerros se mantienen mejor que en las neveras. La temperatura constante de la tierra, su acidez y la presión que aplica sobre la verdura hacen que los puerros se mantengan en perfecto estado.

Como estamos en temporada de puerros (y ya sabemos hay que aprovechar al máximo los alimentos de temporada), vamos a hacer unas natillas de puerros con albóndiguillas de anchoas.

Ingredientes para cuatro personas:

  • Un manojo de puerros
  • Una lata de anchoas en aceite
  • Un vaso de vino blanco
  • Una patata mediana
  • Cuatro huevos
  • Una cabeza de ajos
  • Sal al gusto
  • Aceite
  • Una pizca de jengibre
  • Litro y medio de agua
Elaboración

En una cazuela echamos el aceite y rehogamos los ajos enteros pelados. Añadimos el puerro, limpio y troceado. Para limpiar un puerro aprovechamos tres cuartas partes de cada puerro, es decir, sólo desperdiciamos la primera mitad del tallo verde.

Después de cocinarlos 10 minutos (los puerros empezarán a ablandarse), incorporamos el vaso de vino y la patata pelada, limpia y troceada. Añadimos litro y medio de agua, y después de 30 minutos, retiramos la mitad de la patata cocida.

La patata la trituraremos con las anchoas y con una clara de huevo y dejaremos reposar la mezcla en la nevera para después hacer las albondiguillas.

Trituramos los puerros junto con el caldo, la patata restante y los ajos. Nos quedará una crema, que convertiremos ahora en natillas.

Para que nuestra crema de puerros pase a ser natillas, utilizaremos los huevos. Montamos las tres yemas de huevo con una varilla en un bol, y cuando estén montadas, vamos añadiendo la leche (templada) poco a poco. Después,  incorporamos esta mezcla al puré de puerro. Corregimos de sal y añadimos un poco de jengibre recién rallado (y pelado). Cuidado con pasarse, el jengibre es muy empalagoso.

Probamos, como siempre, para ver que tiene el sabor que nos gusta y dejamos reposar las natillas.

Para las albóndigas, damos forma redonda a la mezcla de anchoas, patata y la clara de huevo. Después, cuajamos las bolitas en el microondas durante unos treinta segundos. La clara de huevo que hemos añadido, actuará de pegamento para compactar nuestras bolitas.

Incorporamos las albóndigas a las natillas templadas (no muy calientes para que no se coagule el huevo), y listo para comer.

Animaos a probarla en casa, y contadnos qué tal o ha salido.

 

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