Dicen de Etxanobe
Abrimos esta sección para que nuestros clientes y amigos puedan hacernos llegar sus comentarios y compartir sus opiniones y experiencias con otros usuarios de nuestra web.
Abrimos esta sección para que nuestros clientes y amigos puedan hacernos llegar sus comentarios y compartir sus opiniones y experiencias con otros usuarios de nuestra web.
Una comida fantástica y un ambiente muy agradable. Todo un acierto!
Hoy celebro mi 48 cumpleaños, espero volver antes de hacer los 49. Ana María Ondartza.
Hemos venido de nuevo mundo a redescubrir nuestras raíces. Ahora comprendemos mejor por qué somos lo que somos. Pero sobre todo hemos descubierto que la “brecha” que nos separa nos une también ya que hemos sido cómplices de la magia que se hace en sus fogones y con ello somos uno.
Germán y Eva (Caracas)
Querría hacer llegar, dado que es el camino que encontré más próximo, el pésame y el recuerdo sentido por la inestimable pérdida de Doña María Ángeles Elizondo Sáez Ibarra, maitre en su restaurante.
Ojeando esta noche el periódico El Correo por encima, me encontré con una foto, en las esquelas, que me impactó al instante; no podía creerlo, y tuve que leerlo despacio y confirmar, para convencerme de que realmente era así; fui consciente que no podía siquiera ya asistir a su funeral.
Segurito que está en el Cielo.
Sólo tuve el gusto de tratarla directamente hace un año más o menos, y teníamos pendiente volver al restaurante, para repetir, esta vez estando toda la familia al mismo tiempo, y el recuerdo que sobresalía y que ya no será posible es el de Doña María Ángeles, con todos mis respetos para el resto de profesionales de la casa que nos atendieron.
Persona de un trato exquisito, acogedora, discretísima, muy humana y cercana de un trato correctísimo, casi silencioso, sin dejar un segundo “en el aire” de acompañar desde que se entraba en el restaurante, y lo que más me impactó y es por lo que guardo un recuerdo tan fuerte es, porque fue la primera vez que por supuesto presentaron la comida, la bebida, sin agobiar en un solo momento, acompañando, de modo muy profesional y cercano, pero cuando con todo, empecé yo a describir la composición de los platos, para poder hacer comprensible de qué se trataba a nuestros amigos (colombianos, sorprendidos a pesar de todo, de la singularidad del País Vasco), Doña María Ángeles, de pronto me dijo abiertamente, con una suavidad tremenda, que daba gusto como lo describía porque lo hacía saborear, y creo, algo como que no había visto describir de manera tan precisa antes; para mí fue algo más que un halago, no era en lo más mínimo artificioso, y sentí que salía de dentro, fue cercano, muy agradable y reconfortante, y venía de una profesional, con un saber estar tremendo, con conocimiento de su profesión, y con la que congenié desde el primer segundo de llegar a la casa.
Fue ese segundo el que recuerdo con más fuerza, y que no sabría cómo explicar por la huella que como persona me dejó.
Nunca sabemos cuando, y por éso es tan importante el día a día, y aprovechar esos pequeños momentos con la personas que tratamos.
Yo entonces, tenía la ausencia de mi pareja, durísima, a pesar de lo cual, pude disfrutar de aquel momento, fue un “rato”, toda la comida, agradabilísimo, como estar en casa, respetuoso de la diferencia, serenísimo a pesar del poco tiempo que teníamos, del que guardo un recuerdo muy especial, y al que no faltó detalle. La nota simpática de una intolerancia a la lactosa y falta de tiempo, que no impidió que nuestros amigos se llevaran el segundo de disfrutar del postre a gusto de todos.
La ocasión se prestó, por la visita muy corta pero necesaria y de última hora de unos amigos por razones de trabajo, que conocían poco el País Vasco, y queríamos se llevaran un recuerdo rico, cercano y a pesar del poco tiempo completo.
En familia, no se había dado la ocasión de conocer juntos el Restaurante Etxanobe, con lo que habíamos ido conociendo al empezar a vivir aquí.
Aquel mediodía, mi pareja vía teléfono me asesoraba desde fuera de España de la parte gastronómica, para lograr que se llevaran un buen recuerdo de la esencia de lo que para nosotros es esta tierra, en la importancia y singularidad de la comida; por tiempo, y localización me guió “a tientas” hasta el Restaurante Etxanobe,….
Teníamos desde entonces, pendiente volver para disfrutar de una comida familiar especial todos juntos y en la terraza como ese día, pero no ha podido ser; además de la deliciosa comida de la que doy fe me sorprendió, a pesar de lo que ya conocía, y disfruté como nunca, el trato y la presencia tan suave de Doña María Ángeles, fue lo que hizo la comida tan especial.
Y he sentido muy de veras, que ello no fuera a ser posible por ese sabor y las preguntas que me hubiera gustado hacerla hoy; de ahí la importancia de aprovechar el momento con las personas en el día a día, y honrarlas en vida.
Dejar constancia a su familia que son quienes mas sentirán su ausencia, del pedazo de profesional, pero sobre todo del pedazo de persona que en ello desprendía….
La bella persona que nos recibió aquel mediodía, con la suavidad de como si llegásemos a casa de nuestra amama, el no dejar pie a sentirse ni un segundo descolocado, desde el primer momento, escuchó las necesidades, guió con una discreción suavísima, explicando, mejor dicho acompañando en todo momento, pero sobre todo, por primera vez congenié con alguien tan conocedor y profesional de una manera tan cercana y valiosa.
No era una persona agobiante, todo lo contrario, fue una delicia por la presencia acogedora y discreta que no distante, y el disfrute que tuvimos en aquella comida de todo, de los alimentos y del trato humano, permitiéndonos disfrutar de una comida como si estuviéramos en nuestra casa, y dejando un recuerdo definitivo en nuestros amigos, del gusto que quise se llevaran, pero encima disfrutando yo; alguien con quien se podía describir la comida y te acompañaba y descubría más.
Humanamente con nosotros, con el resto de las personas con las que trabajaba, y especialmente por ella tenía pendiente esa comida especial en familia, que definitivamente ya no podrá ser igual.
¡Gracias!.
Algunas veces vas a cenar a un sitio y te quedas bien, pero es que ir a Etxanobe
supone una experiencia totalmente diferente a cualquier cosa que puedas
comprender e imaginar, porque no creo que vayas a encontrar un sitio parecido,
opinando por mí, que te deje más maravillado que este.
Desde el principio hasta el final, desde los entrantes a los postres, el restaurante
etxanobe te va a maravillar.
Cuando me comentaron de la existencia de este sitio en bilbao, yo que soy de
orense, no esperaba encontrarme lo que me encontré. La comida genial, la
maitre indiscutiblemente amable y el resto de personal una delicia en cuanto a atención
i a amabilidad se refiere. Vamos, que comimos de puñetera madre y, encima, el
destacado sumiller nos regaló con un vino estupendo que fue recomendado
a instancias del cocinero, según lo que íbamos a degustar.
No creo que debas dejar de ir a este gran restaurante bilbaíno, porque te perderías la
omnipresente lasaña de anchoas que es el mayor manjar del universo.
Increible y perfecto.
Raúl.
Euskal Erico janaririk onena.
Amari loteria gehiago ia.
Toketan badako ostabere etorteko.
Aitziber.
bonjour !
apres notre diner du 2 janvier ,voici nos impressions
la salle est extraordinaire de beauté,les couverts de presentation ,la table ,l’espace l’accueil exellents.il nous a manqué un menu traduit en français ,ou quelqu’un parlant français (pour les plats tres typiques il est difficile de comprendre )
mon assiette de “verduras “etait delicieuse ,manquant peut etre un peu de gambas !
le jambon n’etait pas à la hauteur du prix !
la merluzza etait fade et limite en cuisson ,mais la presentation dans l’assiette creuse ,tres bien
la jeune femme qui nous servait ,completement absente ,gestes autom
Me ha gustado el solomilo y las decoraciones. Ainhoa.
Me han gustado las croquetas. Asier.
Me ha gustado todo, incluído la camarera.
Pues a……………….mi me ha gustado, todo el ambiente que hemos tenido y lo bien que habeis servido. Un abrazo.
Uno de los mejores lugares en donde hemos estado.
En Sevilla se vive bien aunque aquí se degusta mejor.
Nuestros mejores deseos.
Éste es el mejor restaurante de todos. Maiane